Una Cosa

Salmo 27:4 

Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

Introducción

¡Qué fácil es complicar nuestra vidas mas allá de nuestra capacidad de vivirlas! Vivimos en un mundo en que nuestra atención se nos pide de todos lados. No podemos comenzar a hacer una tarea sin ser distraídos por un celular o un vecino o un familiar. No podemos sentarnos a hacer algo sin ser interrumpidos. Todo busca nuestra atención. Todo nos distrae. Todo nos interrumpe. 

A lo mejor es una táctica del enemigo para distraernos De Dios. A lo mejor el enemigo sabe que nuestras mentes son tan débiles que podemos ser fácilmente atraídos por otras cosas. Yo no sé, pero lo que si se es que a todos nosotros nos serviría mucho tomar pasos hacia una vida simplificada. 

La Palabra De Dios es un libro completo. Es un libro profundo. Es un libro rico en sabiduría. Pero es un libro simple. Dios es un Dios todopoderoso. Es un Dios inmenso y sin limite. Pero Dios se simplificó. Se redujo a la forma de un hombre para que nosotros pudiéramos tener acceso a Él. 

Yo creo que a Dios le agradaría si pudiéramos simplificar nuestras vidas. Si podemos lograr simplificar nuestros matrimonios, nuestras familias, nuestros empleos, a lo mejor podríamos acercarnos mas a Dios. 

Para simplificar, tenemos que reducir todo al común denominador mas pequeño. El comunicado denominador mas pequeño es uno. La Biblia tiene mucho que decir acerca de una cosa. Quiero darle 5 areas de la vida en que nos serviría mucho simplificar y reducir. 

El propósito de la simplificación es para poder enfocar nuestra a atención mas intensamente en una cosa. Cuando todo lo que me rodea roba mi atención, no puedo enfocarme bien en nada. 

La Palabra De Dios en, cuando menos, sino ocaciones usa la frase “una cosa”. Esta es la esencia de la simpleza. Nada puede ser mas simple que “una cosa”. 

¿¡Qué mas simple sería la cocina si tuviera un sartén, una holla, una jarra!?

¿¡Que más simple sería la recamara si hubiera un cambio de sabanas, una almohada, una cobija!?

¿¡Qué mas simple sería su closet si solo tuviera una muda de ropa, un color de pantalón, un color de camisa¡? 

Vamos a ver lo que dice la Biblia acerca de la simplificación.

I. Una Cosa Demando.

El Salmista viene a Jehová. Hay muchas cosas que pudo haberle pedido. Estoy seguro que tenia muchas necesidades. David, el rey, escribió este Salmo. Su reino era grande y su responsabilidad era pesada. Pudo haberle pedido poder, pudo haberlo pedido autoridad, pudo haber pedido fuerza militar. Pero no lo hizo. 

Salmo 27:4 “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.”

A David le interesaba una sola cosa mas allá y arriba de todo lo demás que pudo haberle pedido a Dios: quiero tu presencia. ¡Cómo nos falta la presencia De Dios en nuestras vida!

No no estoy sugiriendo que abandone su oración por las necesidades de otros, pero si le animo a que convierta su tiempo de oración con Dios de una sesión de peticiones a una audiencia personal con el Rey. Lo único que debería de preocuparnos es que estemos en la presencia De Dios. Nos serviría mucho simplificar nuestra oración por nosotros mismos a una sola petición: “Dios, quiero tu presencia en mi vida”. 

II. Una cosa falta.

Un joven rico vino corriendo a Jesus y se postro delante de el. Quería saber qué hacer para gozar de la vida eterna. Todo queremos saber esto. Oh, tu sabes que tienes vida eterna, pero ¿estás gozoso en tu vida eterna? Es muy posible que algunos inmortales vivan descontentos. 

El joven le dijo al Maestro, he guardado todo los los mandamientos: no adulterar, no matar, no hurtar, no dar falso testimonio, no defraudar, honrar a mi padre y a mi madre. 

Este joven se había esforzado en todo lo que pudo esforzarse. Tenia una vida muy completa, pero mire lo que le dijo Jesus…

Marcos 10:21-22 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. 22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

Oh, pastor, no fumo, no bailo, no voy al cine, no voy a estadio, me visto decente mente, tengo pelo corto, uso corbata, no soy chismosa, soy buena gente…. Si, pero una cosa te falta… desgaste de todas las cosas que te detienen de seguir a Jesus y verdaderamente síguele. 

Este joven se puso triste porque tenia muchas posesiones. No siguió a Jesus. Sigue viviendo una vida religiosa, pero no vivió la vida Cristiana. Ese es el problema de muchos Bautistas. Son muy religiosos, pero no son Cristianos. 

La verdad es que a muchos hijos De Dios, les falta solo una cosa, deshacerse de las costumbres, la conducta y la actitud mundana, despojarse a si mismo de todo lo que tiene y tomar su cruz y seguir a Cristo. 

III. Una cosa es necesaria (Nuestro deseo De Dios)

Jesus llegó a una aldea y una mujer que se llamaba Martha lo recibió en su casa. Mientras que ella se preocupo en sus quehaceres, su hermana, María, se sentó a los pies de Jesus para oír la Palabra. Martha se molestó y le preguntó a Jesus si no le molestaba que su hermana la dejaba para servir sola. “Dile que me ayude.” 

Jesus respondió: Lucas 10:41-42 Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Aún en nuestro servicio a Dios nos podemos llenar de quehaceres y olvidar lo único que es verdaderamente necesario… estás atentos a los pies de Cristo. ¡Cómo somos buenos para complicar este asunto de la vida Cristiana! A veces pensamos que todas la “muchas cosas” que se tienen que hacer son lo mas importante. ¡No! Lo mas importante es que tu busques a Dios. Lo mas importante es que dejes de hacer tantas cosas y que te sientes por un ratito a escuchar la palabra. 

Por eso no es bueno que un obrero, maestro de escuela dominical, obrara de cuna, pierda mas que un culto por semana. Usted necesita estar en los cultos. Usted necesita escuchar predicación. A veces me paro a predicar y me pregunto: ¿Donde está fulano? ¿Donde está el hermano tal? No sé donde estás. Deberías de estar en el culto. ¿Donde estas? 

Maria escogió lo mejor. ¿Hay quehaceres? ¡Si! ¿Hay trabajo que lograr? ¡Si! Pero lo mas importante es por la Palabra. 

IV. Una Cosa Hago

Probablemente el mejor Cristiano de la historia, el Apóstol Pablo, fue uno de los hombre mas ocupados de la Biblia. Pablo viajaba, enseñaba, predicaba, evangelizaba, establecía iglesias, escribía cartas (que ahora son libros en la Biblia). Era un hombre productivo y ocupado. Pero Pablo dijo algo que debería de paralizarnos y hacernos reaccionar. 

Filipenses 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Olvídate por unos momentos de todo lo que tienes que hacer en tu vida. Olvídate de los compromisos, las tareas, los quehaceres y determina hacer una cosa: olvídate de lo que queda atrás, extiende a lo que está adelante, prosigue a la meta, sigue el supremo llamamiento de Cristo. 

Hermano, haz un esfuerzo de simplificar tu vida. Haz un esfuerzo de hacer a un lado las cosas que no son importantes. 

¡Cómo nos distraemos que todas las cositas – el celular, la tele, salidas, mandados, trabajos, estudios, tareas, fiestas! ¡¡YA BASTA!! Estoy diciendo, es tiempo de simplificar. 

Vaya a su casa hoy y empiece a hacer limpieza. Empiece a tirar todas las cosas que estorban – las cositas que tiene años guardando que nunca ha usado – tírelas a la basura. “Es que sirven.” Si. Sirven para distraerte y para complicar tu vida. 

Ve a la casa del Espíritu Santo, tu corazón, y empieza a hacer limpieza de todas las cosas que te estorban para tener una relación con Dios – todas las cosas que te distraen de servir a Dios. 

No te haría nada de daño dejar ese trabajo que te detiene de ser el Cristiano que debes ser. Simplemente, ya no regreses. Ve a buscar un trabajo que te deja servir a Dios. Busca un empleo en donde el patron respeta tu derecho de adorar a Dios y si no te quiere dejar ir a la iglesia o a ganar almas o a visitar tu clase o tu ruta, llévalo a conciliación y arbitraje. 

Es tiempo que los Cristianos se pongan en serio en cuando a su servicio a Dios. Es tiempo de olvidarnos de todo toque fuera atrás. Deja de arrastrar contigo todas las distracciones de la vida. Nunca vas a poder ir en pos de Cristo. Lo eunuco que necesitas es levantar tu cruz y seguir en pos de el. 

V. Una Cosa Sé

Jesus vio, un día, a un hombre siego de nacimiento y escupió en la tierra e hizo lodo y unto sus ojos con el lodo y le dijo que se fuera a lavar a un estanque que estaba cerca. Cuando regresó, ¡el hombre podía ver! 

Entonces los vecinos empezaron a ladrar. “Mira, ese es el ciego. ¿Qué pasó? ¿Cómo es que puede ver?” Le preguntaron y les dijo: “Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista.”

Pues ahora los fariseos se enteran del asunto y se molestan porque Jesus había hecho esto en día de reposo. ¡¿Cómo se atreve a cuestionar nuestra autoridad?! 

Empezaron a criticar a Jesus a decir que no venia De Dios. Que las señales que hacía eran satánicas. Y volvieron a llamarle al ciego: “¿A ver, a ver, aver, cómo está esto que eras ciego a ahora ves? ¿Verdad que el que sanó es brujo? ¿Verdad que es pecador?”

Juan 9:25 dice “Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.” 

AMEN!

Mira, yo no entiendo la reconciliación De Dios con el hombre.
No entiendo la justificación por la fe.
No entiendo la propiciaron de los pecados.
No entiendo la misericordia De Dios.
No entiendo la gracia De Dios.
No entiendo el amor De Dios.
No entiendo la Soteriología. 

Pero una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 

Yo no entiendo toda la Biblia, entiendo muy poco de la Biblia, pero si se que Cristo me salvo y ahora soy de el. Que antes andaba en tinieblas y ahora ando en luz. Que antes era muerte, pero que he pasado de muerte a vida. 

Y para servir a Dios no se tiene que saber mucho mas que eso.
Para ser un ganador de almas, no se tiene que sabor mucho mas que eso.
Para entrar al instituto, no se tiene que saber mucho mas que eso.
Para visitar una ruta, no se tiene que saber mucho mas que eso.
Para cantar en el coro, no se tiene que saber mucho mas que eso.
Para diezmar fielmente, no se tiene que saber mucho mas que eso.

Para asistir fielmente a la iglesia, no se tiene que saber mucho mas que eso.

Conclusión 

I. Una Cosa Demando, la presencia de Cristo. 

II. Una cosa me falta, seguir a Cristo

III. Una cosa es necesaria, estar atento a la voz de Cristo.

IV. Una Cosa Hago, seguir el supremo llamamiento de Cristo.

V. Una Cosa Sé, soy salvo por la sangre de Cristo. 

¿Se fija cómo cada una de estas cosas apuntan a la misma persona? A lo mejor no es tanto reducir nuestras vidas a una cosa sino reducir nuestras vidas a una persona. 

Cristo debe ser nuestro anhelo.
Cristo debe ser nuestro deseo.
Cristo debe ser nuestro canto.
Cristo debe ser nuestro animo.
Cristo debe ser nuestra esperanza.
Cristo debe ser nuestra ancla.
Cristo debe ser nuestro mejor amigo. 

Reduce tu vida al común denominador – Cristo es el común denominador de todo lo que hay en el universo: el Hijo unigénito De Dios. 

¿En dónde esta tu atención? ¿En las cosas del mundo como el joven rico?
¿En los quehaceres de la vida como Martha?
¿En las cosas que quedan atrás como los Filipenses?
¿En los problemas del Cristianismo como los fariseos? 

Haz a un lado todo lo demás y enfócate en Cristo. 

Posted on July 1, 2018 and filed under Predicación.