Salmo 126

1 Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
    Seremos como los que sueñan.

2 Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres.

4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
Como los arroyos del Neguev.

5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Introducción

Este salmo probablemente fue escrito por el profeta Esdras en cuyo tiempo fue la cautividad de Israel en Babilonia (aunque no se menciona aquí, pero si se menciona en el Salmo 137). 

Se refiere a una liberación sorprendente del pueblo de Dios en el cual hubo obra milagrosa de por medio y por el cual, se dice, que las naciones dirán: “grandes cosas ha hecho Jehová con ellos”. 

El salmista reitera: “grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros.” Y por eso, tenemos porqué estar alegres. 

Hermanos, ¿no podemos decir lo mismo nosotros? ¡Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros! 

Él es nuestra fortaleza. Salmos 28:7 “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.”

Él es nuestro poder. Romanos 15:13 “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.”

Él es nuestra roca. Mateo 7:24-27 “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.” Nuestro Dios es esa roca.”

Él es la fuente de nuestro amor. Efesios 2:4-5 “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(por gracia sois salvos),”

Él es la fuente de nuestra esperanza. Salmos 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío.

Él es nuestro Juez Justo. Salmos 7:11 “Dios es juez justo…” 

Él es nuestra salvación. 27:1-3 “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? 2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3 Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.”

Si, hermanos, grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros. 

Yo sé que Usted está sufriendo quebranto de corazón. Yo sé que está batallando. Yo sé que quizás Usted no sabe como van a salir las cosas – de dónde vendrá su provisión, o cómo podrá superar la prueba, pero si Jehová ha hecho cosas grandes con nosotros, entonces tenemos que creer que Jehová hará grandes cosas con nosotros. 

Cuando vino la dificultad para Job, Jehová ya había hecho grandes cosas en su vida, pero perdió casi todo lo que un hombre puede perder en este mundo. Perdió sus bienes, sus riquezas, su familia, sus amigos y su salud. Pero Job fue fiel a su Dios aun sin saber si Jehová volvería a hacer grandes cosas con el. Y mientras Job estaba vestido de silicio y sentado sobre cenizas, siendo criticado y juzgado, levantó su voz y dijo:  (Job 19:25-27) “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; 26 Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; 27 Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.” 

Dios no había terminado de hacer grandes cosas en la vida de Job. Y Dios no ha terminado de hacer grandes cosas en tu vida tampoco, hermano. 

A veces viene la prueba, viene la dificultad. Somos abandonados por aquellos que deberían de ser nuestra ayuda, y tenemos que decir como el salmista (Salmo 121) “1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” Hermano, recuerde: “5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. 6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. 7 Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma. 8 Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.”

Demasiadas veces buscamos socorro en los lugares y en las personas equivocadas. El hombre nos puede ayudar, pero no nos puede librar. El hombre nos puede guiar, pero no nos puede sacar del cautiverio. 

Cuando el tiempo del cautiverio de Israel había concluido, se cumplió la profecía de Isaías 45 que se había escrito: que el rey Ciro, sería el medio por el cual Jehová liberaría a Israel de Babilonia. 150 años antes del su nacimiento, fue profetizado. Ciro fue el instrumento humano por el cual Jehová hizo volver el cautiverio de Sión – por el cual Jehová hizo grandes cosas. 

Dios podrá usar a hombres para llevar a cabo tu liberación, pero recuerda que es Jehová quien libera. Es Jehová quien ha hecho y quien hará grandes cosas en tu vida. 

Ten fe. Ten paciencia. Ten esperanza. Dios le dijo a Daniel (9:22-23) “…ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. 23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado.” 

Al momento que clamamos a Dios, Él comienza a poner en movimiento el cosmos para que cada pieza se acomode y cada circunstancia se alinee comprobando que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).

Imagínese al pueblo de Israel, que al principio de sus 70 años de cautividad en Babilonia, comenzaron a rogar a Jehová por su libertad, sin saber que, de hecho, décadas antes se había dado la orden por medio de su profeta. 

Hermano, yo no estoy diciendo que no sufrirá cautividad. No estoy diciendo que no llegará a estar bajo alguna carga. No estoy diciendo que no habrá momentos difíciles, pero lo que sí estoy diciendo, y lo que nos enseña la Palabra de Dios, es que Jehová ha hecho grandes cosas con nosotros, y no hay porqué dudar que volverá a hacerlas. 

El salmista nos cuenta que esta liberación fue de repente. Dijo que cuando vendría, serían como los que sueñan. No podrían creerlo. Sería sobrenatural y super natural. Dijo: “Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan.”

Usted no sabe cuándo Jehová para lo que va a hacer. No puede programarlo, no puede pronosticarlo, no puede adivinarlo. 

Jehová le dijo a Habacuc (2:3) “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.”

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente…” (2 Pedro 3:9) Sea paciente hermano. Ore. Confíe. La libertad vendrá y Jehová para grandes cosas. 

Pedro está en la cárcel por predicar el evangelio. Durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas y los guardas delante de la puerta, se le presentó el ángel del Señor. Le pica a Pedro en las costillas y le dice: “Levántate pronto. Apriétate el cinto, ponte los tenis y sígueme.” Se le caen las cadenas. Pasan por la primera puerta y los guardas, luego por la segunda puerta y mas guardas. Llegan a la puerta de la calle que se abre por sí misma. Pedro pensó que estaba soñando. Pensó que era una visión, pero cuando le pegó el viento frio de la noche en la cara, reaccionó y entendió que Dios lo estaba liberando. 

Hermano, puede que así sea su liberación – como dijo el salmista: “Seremos como los que sueñan.” 

¡Qué gozo! ¡Qué alegría cuando Jehová hace grandes cosas con nosotros! Ya lo hizo en el pasado. Efesios 2:4-7 “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”

¿Por qué dudar que lo hará de nuevo? Si hemos confiado en Él para la salvación de nuestras almas, ¿por qué no confiar en el para la preservación de nuestra vida? 

Si Él tiene cuidado de nosotros, ¿por qué no echar todas nuestras ansiedades sobre Él?

Cuando Pedro llegó al lugar donde la iglesia estaba orando por su liberación y toco la puerta, una jovencita, Rode, escuchó su voz y la reconoció, pero de la emoción, en lugar de abrir la puerta, regresó rápido a decírselo a los hermanos que estaban orando. Pero dijeron, “No, no, no mi hija. Estás loca. No es Pedro. Ha de ser su ángel.” “Mas Pedro, dice Hechos 12:16, “persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos.”

Así, dice el salmista, quedarán los que ven al pueblo de Dios cuando Jehová lo libera de la cautividad. “Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.”

Yo no puedo predecir cuándo vendrá, si es que vendrá la liberación de Usted en esta vida. Quizás su liberación vendrá el día que el Señor le lleve a casa. Quizás su liberación será cuando este en la presencia de Cristo. Yo no sé. Lo que sí sé es que su liberación vendrá. 

Ilustración: José Balderas. 

“Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos”. Jehová hace con su pueblo lo que los dioses falsos no pueden hacer para los idolatras. 

Bien dijo Jeremías cuando exclamó: (10:6-16) “No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío. 7 ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti. 8 Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de vanidades es el leño. 9 Traerán plata batida de Tarsis y oro de Ufaz, obra del artífice, y de manos del fundidor; los vestirán de azul y de púrpura, obra de peritos es todo. 10 Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación. 11 Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos. 12 El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría; 13 a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos. 14 Todo hombre se embrutece, y le falta ciencia; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición, y no hay espíritu en ella. 15 Vanidad son, obra vana; al tiempo de su castigo perecerán. 16 No es así la porción de Jacob; porque él es el Hacedor de todo, e Israel es la vara de su heredad; Jehová de los ejércitos es su nombre.”

1 Timoteo 2:5-6a “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos…”

Estoy diciendo, hermano: su cautiverio es difícil, su carga es pesada, su necesidad es profunda y su prueba dura, pero si Jehová, el Dios de los cielos y la tierra, el Omnipotente, Omniciente y Omnipresente Rey de reyes y Señor de señores, ha hecho cosas grandes contigo en el pasado (y sí las ha hecho) ¿por qué dudar que las volverá a hacer? 

No se dé por vencido. No tire la toalla. No se de de baja. Siga adelante para el Señor. 2 Timoteo 2:11 “Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; 12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.”

Nosotros somos el cuerpo de Cristo. Somos “sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” (Romanos 6:4)

De nuevo, “El no puede negarse a sí mismo.”

Salmo 126:2 “Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza;”

Usted tiene por qué alabar a Dios. Usted tiene por qué sonreír. Usted tiene por qué levantar la frente y darle gracias por lo que ha hecho. 

Salmo 126:5-6 “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.”

No estamos sin esperanza. Tenemos la promesa. Hebreos 10:23 “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”

Dios no nos ha dejado. No nos ha desamparado. 

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