La Separación Práctica

Deuteronomio 14:2 Porque eres pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra.

Introducción

Así como Jehová escogió a Israel para ser un pueblo único, separado de los otros pueblos, Dios ha escogido a la iglesia local, tanto como grupo como individuos para ser únicos en el mundo – diferentes al mundo, separados y puestos aparte – escogidos – para Dios. 

Esto es la separación bíblica. La separación bíblica no es un castigo. La separación del mundo no es una carga. Si vemos la separación bíblica como lo que es: ser escogidos por Dios para ser únicos y separados aparate para el, entenderemos que la separación bíblica es un privilegio – es un honor. 

¿Por qué nos resistimos a la separación del mundo? ¿Por que se nos hace difícil ser diferentes que el mundo? Porque no entendemos que la separación del mundo es una bendición De Dios. 

Es interesante. Todo mundo quiere ser único. Todo mundo quiere ser especial. Antes las personas se tatuaban y se hacían perforaciones para ser diferentes a los demás. Ahora que todos están tatuados y perforados, se están haciendo procedimientos médicos con laceres para borrarse los tatuajes y cirugías plásticas para repararse las perforaciones. 

Todos queremos ser diferentes, pero es inronico que en nuestra búsqueda de ser especiales, terminamos siendo iguales a todos los demás. 

Dios dice que el Cristiano es especial. Dios dice que el Cristianos ha sido escogido para ser único. Dios nos separa para el mismo, nos pone aparte. 

Mientras que el en el mundo se hacen modificaciones fisicas para diferenciarse de los demás, Dios quiere que primeramente, nosotros modifiquemos nuestro espíritu. El quiere que nuestra unicidad sea en el interior. Porque lo que sucede en el interior informa lo que se manifiesta en lo exterior. 

Hay cinco áreas en nuestras vidas en que Dios quiere que seamos separados, únicos, escogidos y puestos aparte. Hay cinco áreas en que Dios dice que debemos de ser especiales. 

La separación bíblica tiene que ser una decisión hecha por el Cristiano individuo. Usted tiene que decidir someterse a la separación que Dios quiere hacer entre usted y el mundo o no. 

I. Separación de los deseos de la carne.

2 Tim 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.

Empiezo con este punto, porque para muchos de nosotros es el mas complicado. Los deseos de la carne son aquellas cosas que causan separación entre nosotros y Dios. Aveces es fácil identificar estas cosas. A veces no es tan fácil. A veces es obvio qué actividades uno debe de evitar. A veces no es tan obvio. Los deseos de la carne son aquellas cosas, malignas o benignas, que nos alejan De Dios.  A veces son acciones exteriores. A veces son acciones interiores.  A veces son conversaciones. A veces son pensamientos.  A veces son cosas públicas. A veces son cosas privadas. 

Pero los deseos de la carne son los que mas se batallan para dejar porque son los que mas arraigados tenemos. Y la carne es es débil. Es decir, la carne es una debilidad que todo Cristiano tiene. Nuestra tendencia natural siempre es hacia los deseos de la carne y no hacia los del espíritu. 

¿Cómo nos separamos de los deseos de la carne? Fortaleciendo al espíritu. Usted conoce el anécdota del indio que comparaba la lucha entre la carne y el espíritu a la pelea entre dos perros. El decía que dentro de el habían dos perros de pelea, uno blanco y uno negro. Cuando alimentaba al perro negro, le ganaba al perro blanco, pero cuando alimentaba al perro blanco, le ganaba al perro negro. 

Así es la lucha entre la carne y el espíritu. No separamos de los deseos de la carne, alimentando nuestro espíritu. 

Si alimentas la carne con lo que quiere: los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, la carne siempre va a ganar sobre el espíritu. Pero cuando alimentas el espíritu, como dice Gálatas 5:16 ”Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne”, el espíritu siempre gana sobre la carne. 

Así que, alimenta mas el espíritu que la carne. Deja que la carne quede atrofiada. Deja que se muera de hambre. Alimenta el espíritu con el pan de la Palabra De Dios, con el agua de vida. Alimenta el espíritu con la comunión con el Padre y verás que la carne quedará cada vez mas indefensa y débil. 

II. Separación de los deseos del mundo.

Tito 2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

La segunda área de separación es de los deseos del mundo. Les deseos del mundo son aquellas cosas que roban nuestra atención De Dios, que nos quitan de hacer lo que Dios nos ha mandado a hacer. Es cualquier cosa que te hace dejar de leer tu Biblia y orar. Es cualquier cosa que te impide asistir fielmente a la iglesia. Es cualquier cosa que te roba de pagar tu diezmo y dar tus ofrendas. Es cual quiere cosa que te evita el ganar almas. 

Los deseos del mundo son aquellas cosas que existen afuera de nuestras vidas pero que afectan nuestra vida Cristiana. Para un joven, no tiene nada de malo la diversión. Pero si la diversión lo divierte, lo desvía de las cosas De Dios, se convierte en un deseo del mundo. 

No tiene nada de malo trabajar. El trabajo es bueno. Es una bendición De Dios. Pero el momento en que el trabajo te impida vivir la vida Cristiana (asistir a la iglesia, ganar almas, etc) se convierte en un deseo del mundo.

No tiene nada de malo estudiar una carrera. Dios te ha dado las facultades para aprender una profesión. Hazlo. Pero el momento en que esa carrera de distrae de hacer para Dios lo que el manda, se convierte un deseo del mundo. 

Nos separamos de los deseos del mundo cuando REHUSAMOS permitir que las actividades, por buenas y justificables que sean, no separen de las actividades De Dios. 

III. De toda forma del mal.

1 Tes 5:22 Absteneos de toda especie de mal.

Este punto es fácil de identificar. Dios nos ha dado a cada Cristiano una consciencia. Sabemos la diferencia entre el bien y el mal. Conocemos aquellas cosas, actividades, costumbres y personas que debemos de evitar. Sabemos, en una manera innata que debemos de abstenernos de ciertas cosas. 

Sin embargo, la Palabra De Dios nos manda, no solo a abstenernos de aquellas cosas que sabemos bien que no convienen, sino a abstenernos de toda especie de mal. 

Ahora esa palabra, “especie”, en griego es la palabra “eidos" que significa “forma”. Quiere decir lo mismo, pero lo podemos aplicar de una manera mas amplia. Debemos de abstenernos de cualquier forma de mal. Debemos de abstenernos de cualquier figura de mal. Debemos de abstenernos de cualquier cosa semejante al mal. 

En otras palabras, si no es malo, pero se parece a algo malo, abstente. Si no es pecado, pero se parece al pecado, abstente. Por eso es tan importante no seguir las modas y las fachadas del mundo. Es peligroso seguir las costumbres del mundo aunque no sea pecado, pero si se parece al pecado, debemos de abstenernos. 

Es peligroso frecuentar lugares en que se practica el mal aunque aun no este participando en el mal. 

Es peligroso usar ropa que los mundanos usan mal aunque tu no uses esa ropa mal. 

Es peligroso escuchar música mundana aunque no bailes. 

Es peligroso tener conversaciones intimas fuera del matrimonio aunque solo sean conversaciones y no tienes la intención de actuar sobre esas conversaciones. 

Abstenernos de toda especia, toda forma, toda semejanza del mal es separarnos para con Dios. Esto agrada a Dios. El éxito en la separación, la victoria en la separación es cuando nos separamos de aun de aquellas cosas que no se nos manda meramente a separarnos simplemente porque se parecen a aquellas cosas que si se nos manda a separarnos. 

El que tiene que preguntar “¿Dónde está en la Biblia?” no tiene ni la mínima intención de practicar la separación bíblica. 

IV. De las obras infructuosas.

Ef 5:11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;

Estas obras infructuosas sin aquellas cosas que no tienen valor en la eternidad. Cualquier obra que no tiene impacto eterno es obra infructuosa y se nos manda no participar en estas cosas. Cualquier perdida de tiempo es obra infructuosa de tinieblas. Cualquier cosa que no rinde frutos, resultados eternos, es obra infructuosa de tiemblas. 

Podemos aplicar esto en el contexto del pasaje. Pablo está hablando de la inmoralidad. Esta hablando de algunas cosas que ni deberíamos de nombrar entre nosotros, cosas vergonzosas. Es obvio que un hijo De Dios, que debe andar como hijo de luz, debe alejarse de estas cosas. Todos batallamos con esto en cierta medida. Todos batallamos con deseos que no convienen. Todos necesitamos la gracia y la ayuda De Dios para tener la victoria sobre las obras infructuosas de las tinieblas y se nos manda a reprender estas obras. 

Tenemos el mandato de predicar en contra de estas cosas. Pero no solo en contra del pecado de la inmoralidad sino en contra de cualquier cosa que lleva o que termina en el pecado de la inmoralidad. 

El Señor Jesus se adelanto a este asunto y dijo que si un hombre mira a una mujer para codiciarla, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Los ojos son las ventanas del corazón. Debemos de abstenernos de toda especie, toda forma, toda cosa semejante a maldad. Debemos de huir de del pecado, huir de la tentación, huir de la oportunidad de hacer cualquier cosa que termine en pecado de inmoralidad. 

V. Del compañerismo impiedoso.

2 Cor. 6:17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,

El último paso a la separación bíblica es separarnos, no solo de aquellas cosas, costumbres o actividades mundanas, sino de separarnos de los mismos mundanos. 

Aquí es donde muchos Cristianos comienzan a batallar. Es relativamente simple separarte de tus propios deseos y costumbres mundanas, no es tan fácil separarte de tus familiares y amigos mundanos. 

Aquí hay Cristianos que quieren separarse del mundo, pero no pueden separarse de los mundanos. Aquí hay jóvenes con padres mundanos. Hay esposas con esposos mundanos. Hay padres con hijos mundanos. Hay hermanos que hermanos mundanos. Es mas fácil decirlo que hacerlo. 

Aquí hay buenos Cristianos que regresaran a casas donde hay mundanalidad: cerveza, cigarro, groserías, obsenidades, drogas, música sensual, etc. No es tan fácil para ti separarte de tu familia. Pero tiene que haber una separación entre lo permitido y lo no permitido en tu vida. Tus familiares te juzgaran, se burlarán de ti, pero tienen que saber qué cosas no soportas ver u oír. A lo mejor no puedes salirte de tu casa, pero si puedes comenzar a marcar tus limites. Tarde o temprano, tus familiares respetarán tus estándares. 

A lo mejor no puedes separarte de tus familiares, pero si puede separarte de amistades incorrectas. Si puedes alejarte de las malas influencias en tu vida. Si puedes rehusar juntarte con personas que tienen malas influencias en tu vida. 

Conclusión

Dios nos llama a apartarnos, a separarnos, a abstenernos, a no participar, a salir de en medio de ellos – no para castigarnos, no para prohibirnos de algún gusto o placer. Lo hace porque para Dios, tu eres especial. Tu eres único. Tu eres suyo. Te ha comprado por precio. No hay otro como tu en todo el mundo. 

Debemos de apartamos, separarnos, abstenernos, dejar de participar y salir de en medio del mundo, no para castigarnos a nosotros mismos, no para robarnos de algún gusto o placer. Debemos de hacerlo porque amamos a Dios, porque entendemos nuestra unicidad en el mundo. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Nuestra patria, nuestra ciudadanía es celestial. 

Dios bendice al Cristiano que practica la separación bíblica. Hazlo y Dios te bendecirá a ti.

Posted on June 6, 2018 and filed under Predicación.